Opinión: Emprendimiento en la Venezuela de 2016

Para todos es bien sabido que en tiempos de crisis en donde nacen las oportunidades para salir de lo común e innovar en el mundo competitivo de los negocios. Para resaltar entre la gama productos que puede encontrarse en un mercado, es requerimiento imprescindible el optimismo, la creatividad y la innovación.

En la actualidad es de manejo mundial la situación por la que está pasando Venezuela, en donde se ha podido vislumbrar las dos caras de la moneda en tiempos de crisis: los que tiran la toalla y solo se quejan por la situación en la que viven o aquellos que han sabido aprovechar el panorama para convertirse en emprendedores y buscar solución a sus días.

Un emprendedor es aquella persona que, haciendo uso de sus habilidades y el fortalecimiento de sus debilidades, ofrece nuevas opciones de productos y servicios que le hagan resaltar del resto de lo que usualmente encontramos en el mercado. Son personas que haciendo conjugación de lo que saben hacer, constancia, perseverancia y otra serie de características, sacan adelante sus ideas que desencadena el logro de sus metas.

En el caso de Venezuela, las oportunidades para ser emprendedor se incrementan cada día más. Según una experta en emprendimiento, la formula principal para una microempresa es la flexibilidad. “Para un emprendimiento construido se debe ser flexibles desde muchos puntos de vista: Modificar la estructura de costos y llevar a algunos de fijos a variable, darle una retribución a los contribuidores de las empresas de acuerdo a los logros de gestión y resultados”, destaca.

Además de esto, en materia de emprendimiento como tal, considera que los emprendedores deben hacer innovación de servicios y productos, en un mercado donde diariamente aparecen cosas nuevas. Aunado a esto, es imprescindible la búsqueda de nuevos espacios en el competitivo mercado con el que se encuentra el país.

Los futuros empresarios tienen la oportunidad de emprender, y más en los momentos críticos, ya que el sentido de supervivencia se activa y las ideas tienen mayor chance de salir a flote. Sin embargo, todo dependerá del conocimiento y la capacidad de entrar a los mercados donde existan empresas multinacionales, que no puedan cubrir las necesidades por la situación del país.

En el caso de Venezuela, el emprendimiento está a pedir de boca a donde quiera que se mire. Aquellos que jamás pensaron en hacer algo extra, aparte de su trabajo tradicional, hoy se encuentran ante el requerimiento de ideas propuestas innovadoras para suplir productos y/o servicios que en el mercado ha ido desapareciendo con los días o que simplemente se ha vuelto un lujo adquirir.

No es raro ver que en la actualidad, hombres y mujeres han tenido que aprender oficios ajenos a sus costumbres o diarismo, para cubrir con los requerimientos en sus vidas. Los jabones, desodorantes artesanales, son muestra de ello. La comida “imaginativa” hoy por hoy brota de las cocinas al preparar conchas de plátano, las famosas arepas con plátano, yuca o cualquier alimento que pueda suplir la masa de maíz.

Uno de las claves más importantes es que los emprendedores venezolanos no deben escatimar en buscar espacios internacionales. El constante “temor” de medirse en el entorno regional es producto de la cantidad de productos similares que cada día nacen para hundir a otra marca.

Otra clave es apoyarse en ventajas competitivas que incrementen la experiencia en emprendimiento: existen activos intangibles como el valor del talento gerencial y fomentar las relaciones y redes internacionales.

Claves para emprendedores nuevos

Los productos artesanales que puedan entrar en vigor para competir en precio y calidad, tendrán la ventaja con aquellos productos que tradicionalmente tienen procedencia extranjera.

Para aquellos que pueden introducir sus productos en un mercado con necesidades, es un buen momento de iniciar, ya que muchas multinacionales se están manteniendo con lo mínimo indispensable: una presencia técnica y simbólica más allá de la fuerza de mercado real.

Otra ventaja de esto es que, en comparación con productos o servicios traídos desde afuera, aquellos emprendimientos que puedan suplirlos podrán ser más accesibles para el público consumidor.

Por último, una de las claves que sin duda alguna no puedo faltar, es la decisión firme de hacer algo diferente y no ser parte del común denominador que deja que la situación los ahogue, cegándolos de ver más allá del caos. En momentos de crisis en donde más nacen las oportunidades, ya queda de parte de la persona si lo toma o lo deja; lo importante es que tomes la decisión de tomar las riendas de tu libertad financiera y de lograr por tus propios medios y esfuerzo, todo lo que te has propuesto.

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